
En la Hacienda Arriba, como en tantas otras tierras de las alturas cordilleranas de Combarbalá, en la Provincia del Limarí, el tiempo parece detenido.
La belleza del paso de los años recubre los objetos y las construcciones de esta antigua propiedad de la familia Bou, en el sector de Cogotí Dieciocho.

Allí encontramos esta evocadora caja de madera, que trae a la memoria recuerdos de infancia, porque en algún rincón cercano al comedor o cocina de las antiguas casas de hacienda siempre había este "mueble", más bien rústico, que en su interior contenía el fundamental filtro de agua.
El filtro ubicado en su interior era una piedra porosa, de algún tipo de arenisca, con la forma de una semiesfera, capaz de recibir en su interior el agua de pozos, norias o ríos y purificarla, convirtiéndola en agua potable.





